Entre la fauna amenazada de Cuba hay especies que dependen de humedales y otras que necesitan zonas con árboles maduros. El cocodrilo cubano y el carpintero churroso muestran por qué proteger a una especie pasa también por conservar el lugar donde vive.
Cocodrilo cubano (Crocodylus rhombifer)

El Grupo de Especialistas en Cocodrilos de la UICN recoge la categoría En Peligro Crítico para el cocodrilo cubano. Señala la pérdida de calidad del hábitat, la explotación ilegal y la hibridación con el cocodrilo americano entre las presiones que enfrenta. La Ciénaga de Zapata es uno de los lugares clave para su conservación.
Carpintero churroso (Colaptes fernandinae)
BirdLife International identifica al carpintero churroso como En Peligro en su ficha del área de Hatibonico, Baitiquirí e Imías, en el oriente de Cuba. Es una de las aves para las que conviene revisar tanto la evaluación global como los datos de cada zona.
Cómo interpretar la categoría de una especie
La categoría de la Lista Roja describe el riesgo de extinción que se estima en una evaluación. Comprueba el nombre científico y el año antes de citarla. Para conocer la situación dentro de Cuba, consulta también el Libro Rojo de los Vertebrados de Cuba y ten en cuenta la fecha de su edición.
Por qué importa conservar los hábitats
Conservar humedales, bosques y otros ambientes naturales ayuda a proteger animales que comparten un mismo territorio. Si observas fauna silvestre, respeta la distancia, evita capturarla y procura no alterar sus nidos ni refugios.