Empieza por observar qué tareas le cuestan a tu perro: ponerse de pie, salir a hacer sus necesidades o pasar por un piso resbaloso. Una adaptación pequeña, colocada justo donde pierde apoyo, puede devolverle parte de su independencia.

Recorre con él el camino de la cama a la salida
- Al levantarse. Elige una cama firme, seca y fácil de alcanzar. Si necesita ayuda para incorporarse, pregunta a un veterinario cómo hacerlo según su condición.
- Al caminar por casa. Coloca alfombras o tapetes firmes entre la cama, el agua y la salida. Evita que use escaleras sin supervisión.
- Al salir. Escoge un recorrido que tolere y deja que descanse cuando lo necesite.
Si usa pechera o carrito
El equipo debe ajustarse al perro y a lo que pueda hacer con seguridad. Si ya lo usa, comprueba si aparecen rozaduras y consulta si empieza a caminar de otra manera.

Cambios que requieren valoración
Si pierde la movilidad de repente, tiene dolor intenso o no consigue orinar, busca atención veterinaria de inmediato. Si ya tiene un diagnóstico, acuerda con el veterinario cómo hacer ejercicio, vigilar la piel y mantenerlo limpio y cómodo.