Cuando muere un animal querido, el niño necesita una explicación sencilla y un adulto dispuesto a escucharlo. Si pregunta por qué, explícale lo que sepas con palabras que pueda entender.
«Murió. Su cuerpo dejó de funcionar y ya no siente dolor».

Dale tiempo para preguntar
Algunos niños lloran. Otros hacen muchas preguntas o vuelven a jugar enseguida. Escúchalo cuando quiera hablar, aunque repita la pregunta días después. Si cree que causó la muerte, aclárale que sus pensamientos o su enfado no la provocaron.
Si quiere despedirse
- Dibujar al animal o guardar una foto.
- Contar una historia que recuerden juntos.
- Escribirle una carta.
Invítalo a participar y respeta si prefiere no hacerlo. Mantén las rutinas de casa y explica cualquier cambio que le afecte.
Cuándo buscar apoyo
Si la angustia se prolonga y le impide dormir, ir a la escuela o disfrutar de sus actividades, pide orientación a su pediatra o a un profesional de salud mental infantil.