Prepara las toallas, una superficie antideslizante y un champú para perros antes de abrir el agua. Si hay heridas, piel inflamada o dolor al tocarlo, consulta primero con un veterinario. Un baño puede empeorar una irritación si se utiliza un producto inadecuado.
Antes del baño
Cepíllalo suavemente si lo tolera y retira el pelo suelto. Usa un espacio donde pueda apoyarse con seguridad. En un perro grande, es preferible una ducha a nivel del suelo a tener que levantarlo hasta una bañera.

Agua templada y champú para perros
Moja del cuello hacia atrás y masajea con las yemas sin frotar con fuerza. Mantén el producto lejos de ojos, nariz y oídos. Si la clínica recetó un champú medicado, sigue su tiempo de contacto y la frecuencia indicados.

Aclara y seca con calma
Aclara hasta que no queden espuma ni zonas resbaladizas. Presiona la toalla contra el pelo en lugar de frotar con fuerza. Revisa los pliegues y entre los dedos. Si tolera el secador, usa aire frío o templado y mantenlo en movimiento.

Cada cuánto bañarlo
Depende del manto, su actividad y si tiene una condición de piel. Si después del baño aparecen picor, enrojecimiento o mal olor que se repite, pide valoración antes de cambiar de champú por tu cuenta.