Si quieres cocinar para tu gato, decide primero si buscas un premio ocasional o una dieta para todos los días. Para lo segundo hace falta una receta formulada por un profesional. Las cantidades y los suplementos cuentan tanto como los ingredientes.

Una receta de internet puede quedarse corta
Investigadores de UC Davis analizaron recetas caseras para gatos y encontraron carencias nutricionales en las evaluadas. Un plato puede resultar apetecible y aun así aportar menos de lo necesario de uno o varios nutrientes. El aspecto del animal a corto plazo no permite valorar si la dieta es completa.
Cómo pedir una receta que puedas preparar
Lleva a la consulta el nombre del alimento actual, el peso del gato, su edad, su historial y una lista de ingredientes a los que tienes acceso. Pide instrucciones escritas, incluidas las cantidades y la forma de preparación. Si no consigues un ingrediente o suplemento, consulta qué sustitución admite la receta.
Para una ocasión puntual
Si el gato es adulto, está sano y no sigue una dieta especial, puedes ofrecerle un trocito de carne bien cocinada, sin huesos ni condimentos, como extra. Mantén su alimento completo como base y evita las preparaciones crudas.