El perro doméstico desciende de poblaciones antiguas de lobos. Los estudios de ADN permiten reconocer perros en restos que antes resultaba difícil clasificar. También ayudan a situarlos en el tiempo, aunque aún quedan preguntas sobre el origen de la domesticación.

Las fechas que aportan los restos antiguos
En 2026, un estudio publicado en Nature identificó un perro de unos 15.800 años en Pınarbaşı, en la actual Turquía, y otro de aproximadamente 14.300 años en Gough’s Cave, en Inglaterra. Otro trabajo estudió un perro de unos 14.200 años de Kesslerloch, en Suiza.
Por qué seguimos sin saber dónde ocurrió por primera vez
La edad de un fósil indica que ya había perros en ese lugar y momento. El proceso pudo haber comenzado antes. Al comparar los genomas, los investigadores buscan parentescos entre poblaciones antiguas y señales que ayuden a reconstruir cómo se extendieron los perros junto a las personas.