Si tu perro hace fuerza repetidamente y apenas defeca, comprueba también si está orinando. El esfuerzo puede confundirse con un problema urinario. Si no consigue orinar, vomita, tiene el abdomen hinchado o parece sentir dolor, busca atención veterinaria urgente.
Qué observar
Anota cuándo defecó con normalidad por última vez, si las heces salieron duras y secas, y si ha cambiado su apetito o su actividad. Informa al veterinario si pudo tragar huesos u otros objetos, o si toma algún medicamento.

Qué puedes hacer en casa mientras consultas
Deja agua fresca a su alcance. Si está cómodo y se mueve con normalidad, permite un paseo tranquilo. Evita los laxantes humanos, los enemas y el aceite por iniciativa propia. El tratamiento depende de la causa y el veterinario puede necesitar descartar una obstrucción.
Cuándo consultar y cuándo actuar de inmediato
Si el problema se repite o sigue haciendo fuerza, pide una valoración. Si aparece dolor intenso, vómito, distensión abdominal, debilidad marcada o incapacidad para orinar, busca a un veterinario de inmediato.